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Brujo y HechiceroLeyendas, mitos y cuentos de magia para niños

Leyenda colombiana

El mito de Bachué

  • Edad: 6 a 10 años
  • 5 min de lectura
  • Valores: cuidado del agua, gratitud, respeto por las culturas indígenas
  • Colombia: Altiplano cundiboyacense: laguna de Iguaque (Boyacá)

Samuel sube con su tía Edilma, guardaparques, hasta la laguna de Iguaque, y allí ella le cuenta el mito de Bachué, la mujer que salió del agua con un niño, formó la primera familia y pobló el altiplano. Ya viejitos, Bachué y su esposo volvieron a la laguna convertidos en serpientes, y Samuel entiende por qué ese lugar es sagrado y hay que cuidarlo.

Preguntas
Al amanecer, en una laguna de páramo rodeada de frailejones y neblina, una mujer de pelo largo y negro sale del agua llevando de la mano a un niño pequeño, mientras dos serpientes dibujan ondas en la superficie.

Samuel vive en Villa de Leyva y había visto mil veces el cerro de Iguaque desde la plaza, pero nunca había subido. Ese sábado, su tía Edilma, que es guardaparques del santuario, lo despertó a las cinco de la mañana.

—Hoy sí vamos a la laguna —le dijo—. Abríguese bien, que allá arriba hace frío.

Caminaron varias horas por un sendero de piedras, entre robles, musgo y quebradas. Samuel se sentaba en cada piedra y preguntaba a cada rato cuánto faltaba. Poco a poco los árboles se fueron quedando abajo y aparecieron unas plantas raras, peluditas, con hojas plateadas.

—Son frailejones —explicó la tía—. Recogen el agua de la neblina y la van soltando despacito. Sin ellos, las quebradas de abajo se secarían.

Por fin llegaron. La laguna estaba quieta y oscura, rodeada de frailejones y envuelta en neblina. No se oía nada, ni un pájaro. Samuel sacó un paquete de papas, se las comió y estiró la mano para dejar la bolsa entre las piedras.

—Ni se le ocurra —dijo la tía Edilma, muy seria—. Esta laguna es sagrada. Siéntese, que le voy a contar por qué.

Los muiscas contaban que, al principio, la tierra estaba sola. Había montañas, ríos y lagunas, pero no había nadie que caminara por ellos. Una mañana como esta, el agua de la laguna empezó a moverse. Del centro salió una mujer alta y hermosa, de pelo largo y negro, que llevaba de la mano a un niño de unos tres años. La mujer se llamaba Bachué.

Bachué y el niño salieron a la orilla, bajaron un poco de la montaña y, en un lugar plano, hicieron una casa. Allí vivieron mucho tiempo. El niño creció, se volvió un hombre fuerte y se casó con Bachué. Así formaron la primera familia.

—¿Y tuvieron hijos? —preguntó Samuel.

—Muchísimos. Dicen que le nacían de a cuatro y hasta de a seis.

—¡De a seis! —Samuel se rió—. Pobre Bachué.

Los hijos de Bachué crecieron y tuvieron sus propios hijos, y estos tuvieron otros, hasta que el altiplano se llenó de gente. Bachué y su esposo recorrían los pueblos y les enseñaban lo que necesitaban saber: a vivir juntos y en paz, a respetar las leyes, a cuidarse unos a otros y a honrar a sus dioses. La gente la quería tanto que la llamaba Furachogue, que quiere decir «mujer buena».

Pasaron los años, y Bachué y su esposo se pusieron viejitos. Un día reunieron a mucha gente y subieron todos juntos hasta esta laguna. Bachué les habló por última vez: les pidió que vivieran en paz, que se ayudaran y que nunca olvidaran de dónde venían. Luego se despidió, tomó de la mano a su esposo y los dos entraron al agua.

Y en ese momento, delante de todos, se convirtieron en dos grandes serpientes. Nadaron hasta el centro de la laguna y se hundieron despacio, hasta desaparecer.

—¿Y nunca volvieron a salir? —susurró Samuel.

—Los muiscas decían que siguen ahí, cuidando a su pueblo. Por eso subían a darle las gracias a Bachué y a dejarle ofrendas. Para ellos, aquí empezó la vida de la gente.

Samuel se quedó mirando el agua. La neblina se movía despacio sobre la laguna y, por un momento, le pareció que en la superficie se abrían dos ondas largas, una al lado de la otra, como si algo grande nadara por debajo.

—Tía, ¿vio eso?

—Habrá sido el viento —dijo ella, pero sonrió.

Samuel miró la bolsa de papas que todavía tenía en la mano. Pensó en Bachué saliendo de esa agua tan limpia, en los frailejones que la guardan gota a gota y en los niños de los pueblos de abajo, que toman el agua de las quebradas que nacen en estas montañas. Dobló la bolsa con cuidado y la guardó en el bolsillo de la chaqueta.

—Me la llevo para la casa —dijo.

—Así me gusta —contestó la tía Edilma—. Bachué les enseñó a cuidarse unos a otros. Y cuidar el agua también es cuidar a la gente.

Bajaron despacio por el sendero. Antes de que la laguna se perdiera detrás de las rocas, Samuel se dio la vuelta y, sin que la tía lo oyera, dijo en voz bajita:

—Gracias, Bachué. Yo también la voy a cuidar.

Enseñanza de la leyenda

El agua es donde empieza la vida, y cuidarla, como nos enseñaron quienes vinieron antes, también es cuidar a la gente.

Inicio, nudo y desenlace del mito de Bachué

Inicio

Samuel sube con su tía Edilma hasta la laguna de Iguaque. Al llegar, va a dejar la bolsa de papas entre las piedras y la tía lo detiene para contarle por qué esa laguna es sagrada.

Nudo

La tía le cuenta que Bachué salió de la laguna con un niño de unos tres años; cuando el niño creció se casaron, tuvieron muchísimos hijos y poblaron el altiplano, y Bachué les enseñó a vivir en paz y a cuidarse unos a otros.

Desenlace

Ya viejitos, Bachué y su esposo volvieron a la laguna y se convirtieron en dos grandes serpientes que se hundieron en el agua. Samuel cree ver dos ondas en la superficie, guarda la bolsa para llevársela a la casa y promete cuidar la laguna.

¿Cómo se identifican las partes de un cuento?

Personajes

  • Bachué: Mujer alta y hermosa, de pelo largo y negro, que sale de la laguna de Iguaque, se vuelve la madre de los muiscas y les enseña a vivir en paz.
  • El esposo de Bachué: El niño de unos tres años que sale de la laguna con Bachué, crece, se casa con ella y vuelve con ella al agua convertido en serpiente.
  • Samuel: Niño de Villa de Leyva que sube por primera vez a la laguna de Iguaque y está a punto de dejar basura entre las piedras.
  • La tía Edilma: Guardaparques del santuario que lleva a Samuel a la laguna y le cuenta el mito de Bachué.

Preguntas de comprensión lectora

Nombre:Fecha:
  1. literal¿Quién salió de la laguna de Iguaque y a quién llevaba de la mano?
    Ver respuesta

    Salió Bachué, una mujer alta y hermosa de pelo largo y negro, que llevaba de la mano a un niño de unos tres años.

  2. literal¿Qué les enseñaban Bachué y su esposo a la gente de los pueblos?
    Ver respuesta

    Les enseñaban a vivir juntos y en paz, a respetar las leyes, a cuidarse unos a otros y a honrar a sus dioses.

  3. literal¿Qué pasó cuando Bachué y su esposo se pusieron viejitos?
    Ver respuesta

    Subieron con mucha gente hasta la laguna, Bachué se despidió y les pidió vivir en paz y no olvidar de dónde venían. Luego los dos entraron al agua, se convirtieron en dos grandes serpientes y se hundieron hasta desaparecer.

  4. inferencial¿Por qué crees que los muiscas consideraban sagrada la laguna de Iguaque?
    Ver respuesta

    Porque, según su mito, allí empezó la vida de la gente: de esa laguna salió Bachué, la madre de su pueblo, y a ella volvió al final. Ir a la laguna era como visitar el lugar de donde venían y darle las gracias.

  5. inferencial¿Por qué Samuel cambió de idea y se llevó la bolsa de papas para la casa?
    Ver respuesta

    Porque después de oír el mito entendió que la laguna es un lugar sagrado y muy valioso, y pensó en los frailejones que guardan el agua y en los niños de los pueblos de abajo que toman el agua que nace en esas montañas.

  6. críticaLa tía Edilma dice que cuidar el agua también es cuidar a la gente. ¿Estás de acuerdo? ¿Qué puedes hacer tú para cuidar el agua de los ríos, quebradas y lagunas?
    Ver respuesta

    Respuesta libre. Ayude al niño a relacionar el agua limpia con la salud de las personas, los animales y las plantas, y a proponer acciones concretas: no botar basura en la calle ni en el campo, llevarse sus desechos cuando sale de paseo, cerrar la llave mientras se cepilla y no lavar el carro en las quebradas. Si conocen un río o una quebrada cercana, pueden conversar sobre de dónde viene su agua.

Vocabulario

guardaparques
Persona que trabaja cuidando un parque natural, sus plantas, sus animales y a quienes lo visitan.
sendero
Camino angosto por donde se anda a pie, casi siempre en el campo o en el monte.
frailejones
Plantas del páramo con hojas peluditas y plateadas que recogen el agua de la neblina y la sueltan poco a poco.
sagrada
Que merece mucho respeto porque tiene que ver con lo que un pueblo cree y venera.
altiplano
Tierra plana y extensa que está en lo alto de las montañas.
ofrendas
Regalos que se dejan en un lugar sagrado para dar las gracias o pedir algo.

Actividad para después de leer

Hagan un frailejón de mentiras: mojen una esponja, pónganla sobre un plato y vean cómo el agua sale despacito cuando la aprietan un poquito, igual que los frailejones sueltan el agua de la neblina. Después el niño dibuja la laguna de Iguaque con Bachué saliendo del agua y el niño de la mano, y al final las dos serpientes. Debajo del dibujo escriban juntos una promesa para cuidar el agua en la casa.
Dibuja aquí tu parte favorita de la historia.

Datos curiosos sobre Bachué

  • A Bachué también la llamaban Furachogue, nombre que, según los cronistas, quiere decir «mujer buena» en la lengua de los muiscas.
  • La versión más antigua que se conoce del mito la dejó por escrito el cronista fray Pedro Simón, en el siglo XVII.
  • La laguna de Iguaque queda hoy dentro del Santuario de Fauna y Flora de Iguaque, en Boyacá, entre los municipios de Villa de Leyva, Arcabuco y Chíquiza.

Publicado el 8 de noviembre de 2026 · Por Brujo y Hechicero

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