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Brujo y HechiceroLeyendas, mitos y cuentos de magia para niños

Cuentos de magia para niños

En estos cuentos de magia para niños hay dragones, un bosque luminoso, una brújula que señala las estrellas y unos zapatos para viajar en el tiempo. La magia es la excusa para hablar de cosas muy reales: la amistad, la valentía, la curiosidad y la confianza en uno mismo.

Son buenos para leer en voz alta antes de dormir o en el salón, desde los 4 o 5 años con ayuda de un adulto; entre los 8 y los 12, los niños pueden leerlos solos. Cada cuento trae preguntas de comprensión, vocabulario, una actividad y una ficha para imprimir.

Cómo leer cuentos de magia en voz alta

Cambia un poco la voz para cada personaje y baja el ritmo en los momentos de misterio. No hace falta actuar: basta con leer más despacio cuando algo está por pasar y hacer una pausa antes de seguir.

Detente antes de que se resuelva el problema y pregunta «¿qué crees que va a pasar?». Adivinar el final y comprobarlo después ayuda a comprender lo que se lee y mantiene la atención hasta la última línea.

Si quieres usar estos cuentos para practicar las partes de un relato, en la guía de inicio, nudo y desenlace hay un ejemplo resuelto con El dragón que perdió su chispa.

Preguntas para conversar después

Ayudan a ver que, detrás de la magia, los cuentos hablan de las decisiones y las cualidades de los personajes.

  • ¿Qué objeto o poder mágico aparece en el cuento? ¿Para qué lo usan los personajes?
  • Si quitáramos la magia de la historia, ¿qué problema seguiría existiendo?
  • ¿Qué cualidad del personaje lo ayudó más que la magia?
  • ¿Qué harías tú con ese objeto mágico?
  • ¿Qué parte de la historia podría pasar en la vida real?

Actividades para estimular la imaginación

Sirven para pasar de lector a autor: el niño usa lo que leyó para inventar algo propio.

  • Inventar un objeto mágico, dibujarlo y escribir tres reglas: qué hace, quién puede usarlo y qué pasa si se usa mal.
  • Crear la ficha de una criatura fantástica: nombre, dónde vive, qué come y qué la hace especial.
  • Escribir otro final para el cuento en el que un hechizo salga al revés.
  • Contar la historia desde el punto de vista de otro personaje, por ejemplo el animal o el ser mágico.

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