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Brujo y HechiceroLeyendas, mitos y cuentos de magia para niños

Leyenda colombiana

La leyenda de la Tunda

  • Edad: 6 a 10 años
  • 6 min de lectura
  • Valores: prudencia, obediencia, unión de la comunidad
  • Colombia: Pacífico colombiano: Chocó, Valle del Cauca, Cauca y Nariño

Esneider, un niño de ocho años que vive a orillas del río Guapi, se va solo al manglar a sacar pianguas. Allí la Tunda se le aparece con la cara de su mamá, le da camarones y lo deja entundado, pero toda la vereda sale a buscarlo con bombo, cununos y marimba, y la música lo salva.

Preguntas
Al atardecer, entre las raíces enredadas de un manglar del Pacífico, una mujer con pañoleta amarilla le ofrece camarones a un niño desde la orilla; bajo su falda asoma una pierna de madera en forma de molinillo.

En una vereda a orillas del río Guapi, en el Pacífico del Cauca, donde las casas se paran sobre pilotes para que no las alcance la marea, vivía Esneider con su mamá, Yolima, su hermanita Dayana y la abuela Chaya. Yolima era piangüera. Cuando bajaba la marea, se iba con las vecinas al manglar a sacar pianguas del barro, metiendo las manos entre las raíces.

—Mañana me llevas, ¿cierto? —le preguntaba Esneider cada noche.

—Cuando estés más grandecito —le contestaba ella—. Y no se te ocurra meterte solo al manglar, que por allá anda la Tunda.

Esneider ya conocía la historia. La abuela decía que la Tunda vive en el monte y en los esteros, que se disfraza de la persona que uno más quiere y que se lleva a los niños que andan solos. Pero él tenía ocho años y estaba seguro de que eso era un cuento para asustar a los chiquitos.

Una tarde, mientras la abuela batía el chocolate con el molinillo y su mamá conversaba donde una vecina, Esneider agarró un balde y se fue por el puente de tablas hacia el estero. Solo Dayana, que jugaba en la escalera, lo vio irse.

El manglar estaba en silencio. El agua se había retirado y el barro brillaba entre las raíces, que parecían patas de araña gigantes. Esneider metió la mano en el lodo y sacó una piangua, y después otra. Estaba tan contento que no se dio cuenta de que el sol se escondía detrás de los árboles.

—Esneider, mijo, ven acá.

Era la voz de su mamá. Ahí estaba, entre las raíces, con su pañoleta amarilla y su sonrisa de siempre. En la mano tenía una hoja de bijao llena de camarones.

—Ven, que te tengo una sorpresa —le dijo.

A Esneider le pareció raro que no lo regañara por haberse ido solo, pero tenía hambre y se comió los camarones. Estaban tibios y dulces. Enseguida sintió la cabeza liviana, como cuando uno se va quedando dormido en la hamaca, y el ruido del río se oyó lejísimos. La mujer lo tomó de la mano y empezó a llevarlo hacia adentro, donde las raíces se cerraban como una cueva.

Entonces Esneider miró las huellas que ella dejaba en el barro. Un pie era un pie. Pero el otro dejaba un círculo con rayitas alrededor, como una flor. Esneider conocía esa marca: era igualita a la que dejaba en la mesa el molinillo de la abuela. Levantó los ojos y, debajo de la falda, vio una pierna de madera, redonda y tallada, que giraba un poquito a cada paso.

Quiso soltarse y correr, pero los pies le pesaban como si fueran de piedra. Estaba entundado.

Mientras tanto, en la vereda, Dayana había llegado corriendo donde la vecina.

—¡Esneider se fue solito pa'l estero!

No hizo falta decir más. El padrino Ezequiel descolgó su bombo, la madrina Rosalba llenó un frasco con agua bendita, los muchachos sacaron los cununos y los guasás, y las cantadoras se amarraron las pañoletas. En la casa de don Justiniano empezó a sonar la marimba, tan fuerte que temblaban las tablas del puente. Así, con linternas y con música, toda la vereda se metió al manglar.

Pum… pum… pum. Esneider oyó el bombo a lo lejos. Después llegaron los cununos, los guasás, que sonaban como lluvia, y las notas de la marimba saltando sobre el agua. Y entre todo eso, las cantadoras cantaban su nombre.

La mujer de la pañoleta se tapó los oídos. La cara se le arrugó como una corteza seca y le soltó la mano. Dio media vuelta y huyó entre las raíces. Trac, trac, trac, sonaba su pierna de molinillo, cada vez más lejos, hasta que no se oyó más.

La niebla se le fue de la cabeza. Esneider vio luces entre los mangles y oyó a su madrina rezando. Ella le echó agua bendita en la frente, el padrino lo subió a los hombros y su mamá, la de verdad, lo abrazó tan fuerte que el balde de pianguas se cayó al barro. Olía a humo de fogón y a coco, y lloraba y se reía al mismo tiempo.

Esa noche, la abuela Chaya le sirvió una taza de chocolate caliente y le dijo:

—La Tunda se lleva a los que andan solos, mijo. Pero a los que tienen quien los busque no se los puede quedar.

Al otro día, cuando la abuela batió el chocolate del desayuno, el molinillo sonó trac, trac, trac, y Esneider pegó un brinco que hizo reír a toda la casa. Desde entonces, cada vez que sale, dice adónde va y con quién. Y cuando por fin su mamá lo llevó al manglar a sacar pianguas, no se le despegó ni un momento.

Enseñanza de la leyenda

No te alejes solo de casa y avisa siempre adónde vas: quien tiene quien lo busque nunca está perdido del todo.

Inicio, nudo y desenlace de la leyenda de la Tunda

Inicio

Esneider vive en una vereda del río Guapi y quiere sacar pianguas como su mamá, pero ella le advierte que no vaya solo al manglar porque allá anda la Tunda. Una tarde se va a escondidas y solo su hermanita Dayana lo ve.

Nudo

En el manglar, la Tunda se le aparece con la cara de su mamá, le da camarones y lo deja entundado. Esneider descubre la huella y la pierna de molinillo, pero ya no tiene fuerzas para escapar.

Desenlace

Dayana avisa y la vereda entera sale a buscarlo con bombo, cununos, guasás y marimba; la Tunda no soporta la música y huye. Esneider vuelve a casa y desde entonces siempre dice adónde va.

¿Cómo se identifican las partes de un cuento?

Personajes

  • Esneider: Niño de ocho años que sueña con sacar pianguas en el manglar y un día desobedece y se va solo.
  • Dayana: Hermanita de Esneider que lo ve irse hacia el estero y corre a avisarle a su mamá.
  • Yolima: Mamá de Esneider, piangüera, que le pide no meterse solo al manglar porque allá anda la Tunda.
  • La abuela Chaya: Abuela que bate el chocolate con molinillo y conoce bien la leyenda de la Tunda.
  • La Tunda: Ser del monte y del manglar que se disfraza de la persona más querida, pero no puede esconder su pierna de molinillo.

Preguntas de comprensión lectora

Nombre:Fecha:
  1. literal¿Qué hacía la mamá de Esneider cuando bajaba la marea?
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    Era piangüera: se iba con las vecinas al manglar a sacar pianguas del barro, metiendo las manos entre las raíces.

  2. literal¿Cómo se dio cuenta Esneider de que la mujer de la pañoleta no era su mamá?
    Ver respuesta

    Vio que una de sus huellas era un círculo con rayitas, igual a la marca del molinillo de la abuela, y después vio que tenía una pierna de madera en forma de molinillo.

  3. literal¿Qué hizo la gente de la vereda para rescatar a Esneider?
    Ver respuesta

    Salió a buscarlo al manglar con linternas y con música: el padrino tocaba el bombo, los muchachos los cununos y los guasás, las cantadoras cantaban su nombre, sonaba la marimba y la madrina llevaba agua bendita.

  4. inferencial¿Por qué crees que la Tunda le dio camarones a Esneider?
    Ver respuesta

    Para dejarlo entundado, como dormido, y que la siguiera sin pensar ni darse cuenta de que se estaba alejando de su casa.

  5. inferencial¿Por qué fue tan importante que Dayana viera a su hermano irse hacia el estero?
    Ver respuesta

    Porque gracias a ella la familia supo adónde había ido Esneider y pudo salir a buscarlo a tiempo. Si nadie lo hubiera visto, no habrían sabido por dónde empezar.

  6. crítica¿Por qué crees que en el Pacífico les cuentan a los niños la leyenda de la Tunda? ¿Qué reglas hay en tu casa para cuando sales a jugar?
    Ver respuesta

    Respuesta libre. Ayude al niño a ver que la leyenda sirve para cuidarlo: no alejarse solo del río, el manglar o el monte, y avisar siempre adónde va y con quién. Conversen sobre las reglas de la familia y sobre a quién buscar si alguna vez se pierde.

Vocabulario

manglar
Bosque de mangles, unos árboles que crecen en el agua salada de la costa y tienen raíces largas y enredadas.
estero
Brazo de agua que entra entre la tierra y sube y baja con la marea.
piangua
Animalito de concha oscura que vive enterrado en el barro del manglar y que se come en el Pacífico.
molinillo
Palo de madera con una cabeza redonda y tallada que se hace girar entre las manos para batir el chocolate.
entundado
Así se le dice a quien la Tunda se lleva y deja como dormido o confundido.
cununo
Tambor alto y angosto del Pacífico que se toca con las manos.

Actividad para después de leer

Dibujen juntos un mapa del camino de Esneider: la casa sobre pilotes, el puente de tablas, el estero y el manglar. Marquen con una estrella los lugares adonde un niño no debe ir solo. Después inventen una palabra secreta de la familia, que solo ustedes conozcan, para reconocer siempre a la mamá o al papá de verdad. Para terminar, toquen un ritmo con las manos sobre la mesa, como los cununos que espantaron a la Tunda.
Dibuja aquí tu parte favorita de la historia.

Datos curiosos sobre Tunda

  • Según la tradición, la Tunda puede tomar la figura de cualquier persona, pero no logra disfrazar una de sus piernas, que es de madera y tiene forma de molinillo.
  • A la persona que la Tunda se lleva y deja aturdida se le llama entundada, y al hechizo, entundamiento o entunde.
  • En el Pacífico sur se cuenta que, para rescatar a un entundado, el padrino y la madrina salen a buscarlo con agua bendita y con música de marimba, bombo y cununo, porque la Tunda huye de ese sonido.

Publicado el 4 de noviembre de 2026 · Por Brujo y Hechicero

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